Me encontraba sentada a la sombra
de un árbol cuando se me ocurrió una idea: me haría abogada, o mejor,
profesora. Pero también quería ser veterinaria o enfermera. Pero a mi difunta
abuela le dije que sería cirujana. No sé qué hacer.
Me levanté, pero al instante me
arrepentí, puesto que era una tarde muy calurosa de julio. Tenía que decidirme
ya, pero ¿a qué? Me volví a sentar cuando a lo lejos vi que llegaba Aarón, mi
incomparable compañero de infancia y juegos. Vi que me sonreía y le respondí
con la mayor sonrisa que mi dolor de cabeza me permitía y se sentó conmigo. Así
transcurrían días, meses y años de nuestras vidas. Ambos teníamos la misma
duda: ¿qué seríamos? ¿Qué podemos estudiar?
Él me comprendió e inmediatamente
me obligó a ponerme en pie e ir hacia el río. Caminar despejaba mi mente. Por
fin lo vi todo claro: sería economista. Había conseguido definir mi futuro. Y
le regalé una sonrisa a Aarón.
Texto descriptivo:
Aarón: es un chico de 17 años y mejor amigo de la
protagonista. Es alto y fuerte. Es moreno y de ojos verdes. Su pelo es castaño
y suele llevarlo despeinado. Es un chico sencillo y alegre, simpático y amable
a veces.
Texto dialógico:
Me encontraba sentada a la sombra
de un árbol cuando se me ocurrió una idea: me haría abogada, o mejor,
profesora. Pero también quería ser veterinaria o enfermera. Pero a mi difunta
abuela le dije que sería cirujana. No sé qué hacer.
Me levanté, pero al instante me
arrepentí, puesto que era una tarde muy calurosa de julio. Tenía que decidirme
ya, pero ¿a qué? Me volví a sentar cuando a lo lejos vi que llegaba Aarón, mi
incomparable compañero de infancia y juegos. Vi que me sonreía y le respondí
con la mayor sonrisa que mi dolor de cabeza me permitía y se sentó conmigo. Así
transcurrían días, meses y años de nuestras vidas. Ambos teníamos la misma
duda: ¿qué seríamos? ¿Qué podemos estudiar?
Él me comprendió e inmediatamente
me obligó a ponerme en pie e ir hacia el río. Caminar despejaba mi mente.
- ¿Qué podemos hacer Aarón? – pregunté yo
-
Esperar y pensar en lo que disfrutamos haciendo-
me dijo.
-
Eso intento, pero llevo tanto tiempo esperando
que no sé si llegará alguna vez.
-
Piensa… ¿Qué te apetece ser?
-
No lo sé… muchas cosas Aarón.
-
Ah… piensa… ¿qué ha sido de esa chica optimista?
-
Sigue aquí pero… ¿Te curé bien la herida del
otro día?
-
Perfectamente. Ya ni me duele.
-
Menos mal. ¡Espera! ¡Ya sé! Seré doctora.
Por fin lo vi todo claro, mi
futuro ya estaba resuelto: sería doctora. Había conseguido definir mi futuro. Y
le regalé una sonrisa a Aarón y me contestó con otra.
















